abro el libro que me prestaste
y me vuelvo líquido
chorreo agua de color dorado
por la boca
me pregunto en dónde
habrás terminado de leerlo
y te imagino en un tren
mientras el sol del mediodía
te pega en la cara
y pienso en tus ojos
chinitos
tus ojos de vidrio
que me cortan al medio