estabas sentado y pensaste
porqué no conozco porqué
no tengo idea de lo que estás
hablando, y yo me paré, doblando mi figura
ostentando mis mejores partes
para que te guste, entonces me pediste
que te diera mi cerebro, y no lo hice
y te lo llevaste, robándonlo, corriste rápido
esa vez.