ocho peces
me brotan
de los ojos
como si el agua
de adentro
no les fuera
suficiente
y quisieran
salir al aire
no los voy a dejar
hacerlo sin ahogarse
internados
en mis pupilas
que gotean
infinitos con
la forma de un
ocho como
un siglo de
dolores
eternamente
en la punta
de la córnea
intensiva
como envejecer