no busco simpatía en tus fotos ni en tu maquillaje
no quiero entrar en un viaje por demás inofensivo
en el que tu abrigo es río tibio que no desemboca
y mis pasos son charcos que salpican con sus gotas
de mar helado cuando mis vacaciones son una montaña
cargada de un peso que nadie disfraza ni carga
entonces te das vuelta y es un presupuesto
dirigir tu mirada hacia otra dirección
mientras sigo balbuceando lo mismo
mi frecuencia es modular y apátrida