te dije un día
si tenemos una mascota virtual
la llenamos de juguetes
autoschocadores o supermercados
de caramelos de miel derretida
en nuestro hiper video juego
de decibeles que suben
la dirección plusvalía
en un recipiente de plástico
para no hablar de vidrio fingido
en un santuario bien nuestro
que nos abre la boca
para mordernos decirnos che
la responsabilidad es cauce
y omóplato general de la cosa
que van a tener