la única aristocracia que conozco es la de mi mente
sus flores alzadas en un viaje de crucero en un barco
blanco de nubes y serpientes venenosas que se sacuden
inventando una música de tulipanes de una frecuencia feroz
en la carretera del mar no hay peatones ni semáforos
te propongo una invitación cerrada entre planificadores
de un espacio sacrilegioso y devorador como fecundo
espero que vengas la invitación te va a morder en el cuello cuando la abras
con agua oxigenada lo arreglamos después