tengo ganas de arrepentirme, tirar aviones de papel por el aire
para que caigan lento en la arboleda de ruleros de las vecinas, con las escobas en la mano
la esquina llena de hojas que barrer, mafiosos sentados en sus puertas
plurales y de caricatura, el mate entre los brazos, la escena popular
tiro las cartas con mi mesa que tiene una juguera de vidrio, vendo jugo de limón por cinco centavos
leo la mente de cualquier persona que pase con su bicicleta, me junto con los chicos a jugar al poliladron
siempre me toca ser ladrón y policía, los papás de mis amigos nunca son buenos
los papás de mis amigos nunca son buenos, los papás de mis amigos nunca son buenos
y yo sí soy buena, pero estoy confundida, me confunde mi barrio de ringuelet y tolosa
yo pensaba que el carisma la simpatía era para siempre, pesadumbres para arrepentirse
hoy tengo conjuntivitis, ni mi gato me acaricia ni yo a él, la plaza tiene paredes
la frecuencia de hacer referencias sobre el mundo, de representarlo
regalarle margaritas y decirle que se peine mejor, o que se tiña el pelo, que necesita un cambio
porque todo era social en definitiva