por lo menos no te consagraron
la sangre es un río interno rojo
el café es para mi atemporal
la cabeza es una pelota y un planeta dirigido hacia
los pinceles del estómago
la libertad y sus borcegos me pisan permanentes
que nadie se acobarde por venderme humo
fumo cigarrillos hace mucho
falta viveza y sangre en la pelota