te invito a mi fiesta de colectividad

si yo espero el micro, dejo a la vida pasar, en general recluida en un asiento
esa era la reflexión matutina, durante la situación en la que hago algo
estoy esperando que pase la vida en forma de micro para ponerle un moño en el pelo que diga buena suerte
y aunque el azar sea una compañía planchada como la ropa, anda en bicicleta, lo sé, y se apaga como un fósforo