Una silla para pensar

Soy el cordero mal atado

me promueve el impulso

reniego de que con el tiempo me canso de todo.

No tengo idea, soy.

Hago girar el mundo con fuerza, intentando que se salga del gancho que lo agarra

para que pique como una pelota sobre el vacío.

Me da placer la angustia

Hago una cruz chiquita con los dedos

la pongo atrás de la espalda

Prometo que

por cada vida que me coma

voy a recordar siempre

el gusto que tenga.