me abanico apurada por el calor y pienso
que una radiografía no me vendría mal
un charco de agua helada con cubitos
estoy sentada y me doy cuenta
los trabalenguas no tienen tijeras con que cortar
pero de a poco aparecen
como elementos magnéticos
y supongo que cuando madrugue van a ser muchos más
adentro de una cartuchera cerrada si se van
sus gedientas vueltas retorcidas en par
son el diccionario con hojas que no puedo afeitar
con la angustia del verbo quedado sin manifestar