vestida como una rica creación en el edén
me despliego llena de vergüenza
al mundo híbrido
no llego a las piernas de ninguno
pero me miran y deslumbro
oxidándoles los labios
quemándoselos con fósforos
pequeños fuegos
pregúntense siempre cómo
es que respiro
y duden de mi existencia
como una ráfaga de magia
amenme como amarían
vanidosamente a su espejo
odienme con lo que queda del rencor de un hombre
vivo
en el calaboso
inventado celebrando
con copas y bebidas blancas
matenme con todas sus palabras
declarenme la guerra
en un carrusel de día

mirenme
estoy tirada
en el pasto
y no me puedo mover