alguien me decía que era única
yo le decía está muy en lo incorrecto señor
entonces el equivocado me invitaba a saborear servilletas
nos sentábamos juntos en el parque a la luz del sol caído
me decía no sabés con el hambre que andaba a esta hora
se agarraba el cuello y se masajeaba porque también sentía contracturas
si todo eso te lo causa la ración de individualidad le dije
deberías tener un gato bueno, uno de esos que hacen compañía, que desestresan
me dijo pero vos sos la ración de individualidad, te atrapé en este parque
es enserio no vas a poder irte cuando se haga de noche
entonces cruzó justo por delante una bicicleta imposible
me fui corriendo con mi mochila llena de emociones
me sentí tan adolescente, llegada a mi casa me dormí en el sillón del patio
justo cuando me quise acordar soñaba con el equivocado señor
en el sueño me lo crucé y pudimos ir al parque de nuevo
encontrar una selva y un colchón en el que hablar toda la noche
tal vez tomar aceite. me desperté con una oración que me anoté en el brazo
cuando las cosas duelen menos es cuando se las acostumbra
pero cuando necesito dolor pienso en lo mundano, que es lo que me aburre