soñé que me batías en una cacerola
que eras una picada llena de queso y aperitivos
en una exposición inmortal
donde la gente toma vino
porque en su casa se deprime
y nada concreto, nada sólido
sos pesado, pero como un cuadro magnífico
de un experto en drama
cuando no se quiere hundir en su pared